
Preguntas breves capturan el contexto mínimo que cambia la propuesta.
Una experiencia de compra más simple, personal y útil, impulsada por inteligencia artificial.

“Necesito desayuno para mañana.” “Tengo esta lista escrita.” “¿Con qué puedo reemplazar esto?” La compra comienza con una intención, no con la arquitectura del catálogo. La oportunidad era entender esa intención antes de pedirle al usuario que navegara producto por producto.
Lideré la estrategia UX/UI, discovery, diseño de interacción con IA, prototipado, testing y alineación con Producto, Negocio y Tecnología para integrar el asistente en la App Unimarc para iOS y Android.
Foco
Estrategia UX/UI · Conversational UX · Product Discovery · Prototipado · Testing
Equipo
Product · UX/UI · Engineering · Data/IA · Negocio · E-commerce
Principio
La IA interpreta y propone. La interfaz permite revisar, comparar y decidir.

“Dime qué necesitas. Te ayudo a convertirlo en una compra.”
El personaje no es decoración: da una voz consistente al asistente — cercana, útil y transparente. Su función es guiar, aclarar y proponer, nunca tomar la decisión final por el cliente.
Diseñamos una CUI híbrida: conversación para expresar intención y componentes nativos de e-commerce para revisar y actuar.

Preguntas breves capturan el contexto mínimo que cambia la propuesta.

El asistente convierte la intención en una lista concreta de productos.

La acción importante queda explícita y el usuario conserva el control.
“Desayuno”, “asado del domingo” o una ocasión especial se transforman en una propuesta editable. El usuario puede revisar cantidades y productos antes de agregarlos todos al carro.




El usuario puede fotografiar una lista manuscrita. El asistente reconoce la intención, encuentra productos y devuelve una propuesta revisable antes de tocar el carro.
Cuando un producto no está disponible, el flujo ofrece reemplazos sin sacar al usuario del contexto del carro. La recomendación puede considerar categoría, precio, formato y hábitos previos.




Desde la PDP, el usuario puede preguntar por ingredientes, sellos, nutrición o alternativas. El patrón mantiene el producto visible y utiliza la conversación para explicar, no para ocultar información.
El asistente puede sugerir productos complementarios, recetas completas, ofertas o marcas propias cuando aportan valor a la misión de compra. Los hábitos del cliente funcionan como señal, no como decisión automática.


Estas cifras se presentan como métricas objetivo/impacto esperado para el caso de portfolio. Deben reemplazarse por analítica real si existen resultados post-lanzamiento.
Las acciones que cambian el carro necesitan confirmación y feedback visible.
Una sustitución o recomendación es más útil cuando el usuario entiende por qué aparece.
Conversar funciona para expresar intención. Comparar y decidir funciona mejor visualmente.
La evolución pasa por memoria de preferencias, planificación recurrente, presupuesto inteligente, restricciones alimentarias y una conexión más profunda entre recetas, promociones, disponibilidad y fidelización.
Diseñar hoy el supermercado de mañana.

